Domos de Superadobe: Economía y Ecología emanan de la Sostenibilidad

Por: Samuel Canadell Ruiz. Grado en Ingeneria de la Construcción

 

El adobe tradicional es un material compuesto que está formado por una mezcla de barro que esencialmente está formado por arcilla, arena y agua pero puede llegar a contener estiércol o paja. Esa argamasa se puede moldear en forma de ladrillo, o por medio de encofrados verticales mediante la técnica del tapial, y con ellos hoy en día aún se construyen paredes y muros de variadas edificaciones. Es el material más común y extendido por todo el mundo, encontramos estructuras en pie con más de 2000 años.


Çatalhöyük (Anatolia), la más antigua ciudad conocida hasta la fecha de hoy y que data del VII milenio antes de Cristo, tenía las casas construidas con adobes. En el Antiguo Egipto también se empleó adobe, elaborado con limo del Nilo, en la construcción de casas, tumbas, fortalezas e incluso palacios, aunque los egipcios fueron los pioneros en emplear la piedra tallada para elevar sus majestuosos templos, pirámides y otras edificaciones monumentales.

 

Bi-milenaria ciudadela de Arg-é Bam en Irán (Wikipedia)

 

Todas esas construcciones milenarias se han concebido prestando mucha atención en el diseño, en el sentido de que rozan la perfección fijándose en la naturaleza, con pocos estudios teóricos, y realmente es así como han sobrevivido todos estos siglos. Su fundamento se encuentra en la imitación de la forma de trabajo de las formas de vida, las que se encuentran en la naturaleza, para la sustentación y el
equilibrio con el entorno, logrando así diseños armoniosos y eficientes. Todo ello no se consigue aplicando los coeficientes de seguridad ni mucho menos las teorías más ingenieriles de Navier, se debe hacer una observación in situ de lo realizado para así poder recibir una retroalimentación de datos y mejorar. Hoy en día nos limitamos el tiempo de diseño y debemos hacer las cosas rápidamente, para ayer, pero aplicamos un salvavidas llamado normativa confiando que todos sus coeficientes son correctos. Es una medida conservadora y que nos deja del lado de la seguridad, esa frase que tanto gusta, pero ciertamente es una medida hecha a sangre fría, sin contemplar de una manera más consciente que consecuencias tienen las decisiones en el momento de diseñar.


Los diseños basados en la naturaleza para desarrollar la vida, tal como se observa en las obras de Antoni Gaudí, son fáciles de aprender y reproducir arquitectónicamente pero nos llevan a una complicación en la ejecución debido al comportamiento resistente de muchos materiales. Ello, en este caso, se solventa con la combinación del material de construcción más abundante del que disponemos: la TIERRA.

 

Hace 25 años se empezó a plantear el Superadobe, un nuevo concepto del adobe tradicional, que es la introducción del propio material en un saco tubular de forma continua a modo de ladrillo circular. Para dar continuidad y mejorar la fricción entre las hiladas de los sacos se dispone alambre de espino entre ellas a modo de unión. El arquitecto Nader Khalili, de origen Iraní, desarrollo los primeros experimentos
de esta técnica en California donde fundó el instituto de "Artes y Arquitectura en Tierra Cal-Earth". El objetivo del arquitecto era la de aportar una tipología de construcción rápida, sencilla y fácil de reproducir en casos de reducidos recursos económicos y/o materiales, en su esencia se plantea como una solución idónea para la construcción de refugios de emergencia para ayuda humanitaria.


Una de las características de la solución de superadobe es la de añadir a la mezcla un ligante hidráulico, sea cal o cemento, en función de los recursos y el material disponible. Éste mejora las características mecánicas, tanto a compresión como a tracción, además de dotar de mayor impermeabilidad a la mezcla final, dado que la reacción química del ligante con el adobe tiende a petrificarse y volver a su estado rocoso natural.


Otra característica importante que ofrece el sistema del superadobe es la flexibilidad constructiva de trabajar con sacos como "encofrado", que permite que la estructura adopte infinidad de formas curvilíneas e incluso poner moldes para ventas, puertas u otros huecos de las construcciones. Los domos, en su definición, son construcciones de cúpula con elementos circulares y curvos, induciendo a que el espesor del domo sufra tensiones verticales mayoritariamente a compresión y moderadas tracciones radiales que suelen ser admisibles para el material disponiendo contrafuertes en la parte inferior del domo.

 

 

Debido a que es una construcción sostenible y económica, existe una gran demanda por parte de la gente que quiere aprender a construirse su propio domo. Tanto es así que los que actualmente están en construcción tienen la mano de obra gratuita debido a que la gente acude allí voluntariamente para aprender la nueva técnica a modo de curso práctico para construirse la suya propia. Por lo tanto, debido a que los costes del saco son reducidos y la mano de obra también, ésta técnica pasa a ser una construcción muy atractiva en términos económicos y aún más en términos de ecología.


El material se extrae de los alrededores del emplazamiento de la obra y esto implica dos grandes ventajas. La primera es que no se deben transportar grandes volúmenes de material y la segunda es que no existe un impacto en el entorno inmediato debido a que se asemeja al de sus alrededores. También permite el uso de otros elementos en su mezcla como pueden ser piedras, paja… e incluso troncos para las zonas de discontinuidad.

 


Las aplicaciones principales las encontramos en casas o refugios de emergencias pero se pueden extrapolar a obra de edificación o incluso a para obra civil. La solución de edificación destaca por su especial aislamiento térmico, acústico además de evitar posibles problemas electromagnéticos y de frecuencias que puedan alterar al cuerpo humano.


Todos estos beneficios han hecho que se haya aplicado esta forma constructiva en proyectos de muchos países en lo denominado eco-aldeas pero también se ha usado para refugios de emergencia, escuelas e incluso hospitales. En relación a la obra civil, podría parecer que no pueda tener un futuro tan aplicado, pero la verdad es que se ha empezado a usar esta técnica para realizar revestimientos de presas, encauzamientos de ríos e incluso protección costera ante temporales.


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